viernes, 18 de abril de 2014

vibora Serpiente devorada desde adentro por su propia comida como Isla de la serpiente coloridas imagenes fotos albunes

vibora Serpiente devorada desde adentro por su propia  comida como Isla de la serpiente coloridas imagenes fotos albunes
Las serpientes devoran a sus presas vivas y enteras, de un bocado, sin masticar. Pero estos modales en la mesa pueden resultar muy peligrosos si la cena se pone rebelde. Un grupo de herpetólogos serbios descubrió en la isla de Golem Grad (curiosamente, conocida como Isla de la serpiente) en el lago Prespa, Macedonia, una joven víbora cornuda hembra (Vipera ammodytes) con la cabeza de una escolopendra(Scolopendra cingulata) asomada por la parte inferior del abdomen. Por lo visto, el apetitoso bocado decidió encontrar un camino de salida y se desplazó a mordiscos por el interior del cuerpo del ofidio hasta ver la luz cerca de la cola. Ni el depredador ni la presa sobrevivieron al fatal encuentro gastronómico.
Posiblemente, la víbora creyó que su contrincante iba a ser mucho más fácil. Y se equivocó. La longitud total de la víbora era 20,3 cm y su anchura, de 9 mm (sin la presa), mientras que el ciempiés medía 15,4 cm, con un contorno de 10,1 mm. Inesperadamente, la masa de la víctima era mayor que la del depredador: la víbora pesaba 4,2 g y el ciempiés 4,8 g. En resumen, la presa constituía el 84% de la longitud del tronco del depredador, el 112 % del ancho de su cuerpo y el 114 % de su peso corporal. Demasiado para una sola comida y una pesada digestión.
Una disección posterior reveló la ausencia de órganos viscerales de la serpiente, permaneciendo solo la pared de su cuerpo. Todo el volumen corporal había sido ocupado por el ciempiés, por lo que los investigadores creen que la presa causó un daño químico o mecánico a los órganos digestivos del depredador.
En la isla de Golem Grad, las víboras adultas se alimentan de lagartos, serpientes y conejos pequeños, mientras que las juveniles consumen lagartos y escolopendras. Muchas serpientes y otras especies a menudo se alimentan de presas potencialmente peligrosas y hay informes de serpientes que mueren, por ejemplo, por asfixia, por intentar meter en sus bocas piezas de gran tamaño. Sin embargo, algunas aprenden a evitar este tipo de situaciones.
Según los investigadores, aunque se han observado antes víboras juveniles que consumen escolopendras, en este caso "la serpiente subestimó gravemente el tamaño y la fuerza del ciempiés", explican en su estudio.

lunes, 17 de marzo de 2014

Cómo planean las serpientes voladoras viboras que vuelan

Cómo planean las serpientes voladoras viboras que vuelan
Para aquellas personas que tengan miedo a las serpientes, enterarse de que hay algunas que vuelan puede resultar muy desagradable. Bien es cierto que no “vuelan” en sentido estricto, sino que planean al lanzarse desde las ramas de los árboles, pero aún así no es una visión muy alentadora. Pero ¿cómo consiguen estos animales planear? La respuesta a esta pregunta la dan en un artículo reciente.
A lo largo de la evolución distintas estirpes animales han desarrollado la capacidad de planear. Sin embargo, sólo un pequeño grupo de serpientes lo ha conseguido sin tener apéndices. No tienen ni alas, ni brazos o piernas que les permitan aumentar su superficie para planear.
Y no estamos hablando simplemente de dejarse caer sin hacerse daño. Las tres especies de serpientes planeadoras del género Chrysopelea son capaces de mantenerse en el aire durante un periodo sorprendente de tiempo. Llegan a desplazarse más de 30 metros de distancia. Y una de ellas, llamada Chrysopelea paradisi, incluso es

como se defienden las mariposas y comunican a las células del organismo si el insecto es macho o hembra


 como se defienden las mariposas y comunican a las células del organismo si el insecto es macho o hembraPara burlar a sus depredadores, algunas mariposas crean formas coloridas en las alas que les hacen parecer a otros insectos menos apetecibles. Solo recientemente los científicos han logrado descifrar cómo lo hacen, y han identificado el gen de una mariposa asiática llamada cola de golondrina.
Por cierto, es una sorpresa que apenas un gen permita a las hembras de la especie producir las marcas complicadas para hacerse pasar por otros insectos tóxicos. Los científicos habían conjeturado que tendría que ser un conjunto de genes.
"Nos asombramos cuando descubrimos que era uno solo", admitió Marcus Kronforst, de la Universidad de Chicago, autor central del estudio publicado en línea el miércoles por la revista Nature.
Ese gen era conocido pero con una función diferente, la de comunicar a las células del organismo si el insecto es macho o hembra. Al parecer asumió esa segunda función de controlar los dibujos en las alas de las hembras, agregó.
El gen actúa como un conmutador, regulando otros genes para que produzcan las pautas de imitación de alguna de tres especies de mariposas tóxicas. La pauta de cada una depende de qué versión del gen herede de cada padre y madre. El gen también puede hacer parecer macho a la hembra.